En primer lugar, hay microscopios monoculares, es decir, con los que se hace la observación con un solo ojo. La óptica de estos dispositivos es simple y su costo es menor: por lo tanto, se recomienda una vez más para aficionados o niños sin experiencia . Es el microscopio ideal para empezar, ya que es bastante fácil de usar. Sin embargo, tiene la desventaja de que se vuelve muy incómodo cuando se usa durante mucho tiempo. Un microscopio monocular de buena calidad costará alrededor de 130 euros, siendo el precio una de sus principales ventajas. Los precios de este tipo de microscopios van desde 40 a más de 1.000 euros dependiendo de su calidad.